Cómo organizar mi estancia en las Rías Baixas

Tanto si vas a veranear en las Rías Baixas como si tienes pensado organizar una escapada durante cualquier momento del año, planificar tu tiempo te ayudará a llevarte la mejor impresión de este lugar. Eso sí, no olvides dejar tiempo libre para descansar en las playas, hacer sobremesas largas y muy atractivas o, simplemente, sentarte en una terraza a disfrutar de las vistas.

Una vez que llegues a tu punto de destino y tengas todo colocado, busca la oficina de informacion turistica Rias Baixas más cercana y pide información. Seguramente, te ayudarán con mapas y también con información sobre empresas que realizan excursiones y salidas.

En la mayoría de lugares turísticos encontrarás además puntos de información de empresas, como por ejemplo las empresas de excursiones en barco que están presentes en los puertos más conocidos. Allí también podrás ver qué salidas te ofrecen. Te recomendamos que no te pierdas al menos una de estas excursiones porque ir en barco siempre es divertido, pero si además es verano y optas por una cena o por ver los fuegos de algún lugar en fiestas desde el mar, va a ser algo que te llevarás como recuerdo para siempre.

Si vas en coche tendrás más opciones para visitar lugares cercanos o para hacer excursiones a puntos un poco más alejados. Si no llevas tu vehículo las excursiones programadas a diferentes lugares son la mejor alternativa, así como el transporte público. Pero asegúrate siempre de los horarios, el tiempo que lleva llegar y compra los billetes reservando la vuelta para evitarte un disgusto.

Elige tus salidas en función de tus gustos: zonas para realizar senderismo, lugares a los que ir de compras, pueblos pintorescos para hacer las mejores fotos… Por suerte, las Rías Baixas te ofrecen prácticamente cualquier opción y siempre con variedad de ofertas para que puedas escoger.

Nuestra recomendación es que, si vas a estar varios días, intercales días en los que harás excursiones con otros en los que te quedarás en el punto elegido para pasear y disfrutar de una manera más relajada. Si vas a ir un fin de semana, una excursión es suficiente o, como mucho, dos experiencias. Por ejemplo, una cena en barco y una salida durante el día a un pueblo que quieras conocer. Así disfrutarás también de tu lugar de vacaciones y no te pasarás el tiempo de un lado a otro.