UN FUTURO FUTBOLISTA

Un hijo de uno de mis primos ha sido fichado por la sociedad deportiva compostela y se ha tenido que ir a vivir para Santiago de Compostela, así puede aprovechar para jugar al fútbol a un nivel aceptable mientras que pude seguir estudiando en la universidad de esa ciudad. El otro día me enteré que no le quedó más remedio que tener que ir a un dentista en santiago de compostela, ya que por lo que parece ha heredado la mala dentadura que ha tenido su padre durante toda la vida.

Por lo poco que le he podido ver al hijo de mi primo jugando al fútbol no me parece demasiado malo pero tampoco es que me parezca un crack. Yo llevo jugando al fútbol desde siempre y no me parece nada de otro mundo, he conocido a muchos amigos que seriamente eran mucho mejor futbolistas que él, pero algo tendrá que no le habré visto cuando le ha fichado de un equipo. 

A mi me encantaba jugar, pero por desgracia me lesioné una rodilla de bastante gravedad y tuve que dejar de jugar. Todavía tengo ganas de patear la pelota pero soy consciente de que ya solamente voy a poder hacer tiros en parado pero no volver a dejarme la vida corriendo detrás del balón. Hace unos días he hecho un descubrimiento, andaba buscando unas porterías callejeras que tuviesen redes para no tener que ir a buscar el balón demasiado lejos y por fin las he encontrado aunque un tanto alejadas de mi casa. No ha sido fácil encontrarlas porque casi todas las que encontraba ninguna tenían las redes colocadas. Ahora solo me falta encontrar a alguien que no esté demasiado ocupado para venir conmigo a echar unos tiros con el balón. He de decir que echo de menos la competición pero tampoco echo de menos tener que levantarme los fines de semana con resaca después de haber salido por la noche y tener que ir a jugar en una tarde calurosa. Supongo que habrá mucha gente que estará en la misma situación que yo y comprendan lo que siento.