El complemento más a la vista 

Cuando un neófito en el mundo de los relojes visualiza el precio de un reloj de cierto lujo siempre afirma algo parecido: ¿cómo puede costar tanto un producto que ya no es necesario? Si podemos mirar la hora en cualquier momento en el móvil, para qué llevar reloj. Y, sin embargo, los fanáticos de los relojes seguimos pensando igual que el primer día, con o sin móvil: que el reloj es un complemento único que dice mucho de la persona que lo lleva.

Porque nos cambiamos de ropa o de zapatos, pero el reloj es algo que está siempre ahí. Es decir, por supuesto, también podemos ponernos un reloj diferente dependiendo del día, pero, generalmente, el reloj no cambia, mientras que todo lo demás sí. Por eso, no puedo dejar de consultar periódicamente los Relojes OMEGA Vigo para estar al tanto de novedades… y precios.

Porque hay algo muy singular en llevar reloj. ¿Qué es lo que vemos permanentemente de nosotros mismos? La cara no, desde luego, ya que para vernos la cara hemos de mirarnos en un espejo…  o a la cámara frontal del móvil. La ropa tampoco, sabemos lo que llevamos, pero no nos la podemos ver en todo momento. Lo que más vemos de nuestro cuerpo son las manos, porque gesticulamos con ellas, trabajamos con ellas o tecleamos el ordenador o el propio móvil.

Así las cosas, las manos son nuestra parte del cuerpo más visible por nosotros mismos, y en la muñeca de las mismas se coloca el reloj que se convierte en una referencia visual. Así explicado es mucho más comprensible porque a los fanáticos de los relojes nos encanta un producto tan poco práctico hoy en día, pero qué es lo que más vemos a lo largo del día, más incluso que nuestro móvil. 

Y así es como no pasa una semana sin que revise catálogos de relojes como los Relojes OMEGA Vigo. Es cierto que los relojes de lujo son caros, pero son extraordinariamente significativos para los que los llevamos, sean de más o menos precio. Porque, al final, la cuestión no es el precio, sino la satisfacción de portar un producto que representa tu personalidad.