Calendarios solidarios, una moda que sigue vigente

Los calendarios solidarios son una moda que lleva ya muchos años entre nosotros y que sigue teniendo un gran éxito. Los hay de todos los tipos y por todas las causas. Podemos ver algunos ejemplos en los famosos calendarios en los que bomberos y otros profesionales se realizan fotografías en poses atractivas, pero sobre todo con mucho humor para recaudar fondos para diferentes causas. A veces solidarias con terceros y a veces con ellos mismos, como el caso de estudiantes que hacen este tipo de calendarios para conseguir dinero para sus viajes de estudios.

Sin tener ese toque sexy, son muchos los estudiantes de todos los niveles que hacen este tipo de calendarios para financiar sus excursiones y que obtienen pingües beneficios al venderlos a sus familias, que compran encantados un calendario con fotos en las que salen sus hijos.

Muchas asociaciones sin ánimo de lucro se deciden también a imprimir calendarios publicitarios solidarios. Podemos ver ejemplos en los calendarios con famosos para recaudar fondos en la lucha contra alguna enfermedad. En estos casos suelen colaborar fotógrafos conocidos que consiguen un trabajo de la más alta calidad y cuyo nombre es también un reclamo para todos los amantes de la fotografía que pueden así ver su trabajo y, además a artistas conocidos que les encantan.

Pero también están las asociaciones más modestas, que deciden hacer estos calendarios contando con la ayuda de amigos que hacen las fotos con cámaras de la mejor calidad o, incluso, protectoras que piden a la gente fotos de sus mascotas e imprimen calendarios con las fotos de socios o con animales que buscan adoptantes para conseguir fondos. Estos calendarios con animales tienen mucho éxito y dan mucha rentabilidad ya que resultan baratos de hacer gracias a las imprentas online de bajo coste.

Al final, todos necesitamos calendarios para nuestras mesas de oficina o para las paredes. Porque, ¿qué sería de nuestras cocinas sin esos calendarios en los que se anotan las citas médicas, los cumpleaños y los compromisos de todos los miembros de la familia? No se han hecho agendas, ni de papel ni electrónicas, capaces de competir con ellos y de arrebatarles su lugar. Por mucha Alexa que nos recuerde las tareas del día, no hay como verlo ahí, escrito, con admiraciones o con colores, para darnos cuenta de que tenemos planes para ese día.