¿Cuáles son las mejores venecianas para tu salón?

¿Estás pensando en unas venecianas para tu salón y no sabes por cuáles decidirte? Te ayudamos con algunas ideas para conseguir la mejor imagen para esta estancia.

Si tu casa es de estilo rústico o está en el campo, las venecianas de madera pueden ser la mejor alternativa para que vayan a juego con el resto del hogar. Es importante evitar los excesos de madera, ya que en lugar de hacer acogedora la casa puede acabar dándole una imagen un poco agobiante. Por eso, si el suelo y las persianas son de este material evita revestir paredes con el mismo y opta por la piedra.

Las cortinas venecianas de aluminio son también una excelente alternativa para el salón, sobre todo si está decorado de forma moderna y minimalista. Las venecianas de aluminio son muy limpias, si se les pasa un plumero a diario no acumulan prácticamente polvo y por tanto no tienen ácaros, por lo que resultan ideales para alérgicos. Además, el aluminio es un material que no se degrada y puede reciclarse siempre, tantas veces como se necesite, por lo que está considerado de los más ecológicos que hay.

Hoy encontramos venecianas de aluminio en todos los tamaños estándar, pero también las encontramos a medida. El ancho de las lamas puede variar en función del estilo que más nos guste y también las tonalidades de las mismas, desde el aluminio natural, un poco frío, hasta los colores neutros e incluso los más llamativos.

Las venecianas de plástico son un poco menos ecológicas ya que el reciclaje del plástico siempre es un poco más complicado. Pero si el salón es húmedo y las ventanas tienden a llorar este material es el más adecuado ya que no se oxida y no dará ningún tipo de problemas. Si se opta por venecianas de aluminio en este tipo de habitaciones, hay que secarlas bien cada mañana para evitar que se deterioren rápidamente.

Por último, la versión más sofisticada de las venecianas es la de aquellas que están realizadas en tela. Son una mezcla entre un estor y unas persianas ya que a veces ocultan lamas en el interior que están forradas con tela. En otras ocasiones, se trata de estores que se van recogiendo con un sistema similar al de la persiana pero que una vez extendidos se ven como una única pieza de tela.