6 regalos muy especiales que hacer en tu boda

1- Vino en cajas para botellas personalizadas. Una pequeña botella de vino o de licor en una caja personalizada o un envase de cartón personalizado es un fantástico regalo para los invitados a una boda. Gustará a todo el mundo y siempre tiene un toque muy chic y diferente a las típicas figuritas que ya nadie quiere tener en casa.

2- Cajitas personalizadas con regalos gourmet. No solo la bebida es importante, también la comida. Una cajita personalizada que contenga dos o tres frasquitos con productos gourmet puede ser un buen obsequio para llevar a casa. Mermeladas o patés caseros suelen ser los regalos que tienen más éxito en dosis individuales. Así, el desayuno del día siguiente será tan especial como el día anterior.

3- Saquitos con ambientador natural personalizados. Estos saquitos se colocan en los armarios para dar buen olor y son muy atractivos. Están de moda en saquitos tradicionales personalizados y solo hay que atarlos con una cinta en la barra de colgar la ropa o dejarlos en un cajón o estante. El buen olor te llegará cada vez que abras el armario y recordará a todos los invitados lo bien que lo pasaron ese día.

4- Divertidas memorias USB. Todos usamos memorias USB para todo y tener una divertida que sirva de recuerdo del enlace puede ser una buena idea. Incluso es el formato perfecto para guardar todas las fotografías y vídeos que hagamos de ese día y que queramos luego intercambiar con otros invitados. Evitamos así mezclarlas con otras fotos y siempre sabremos cuál es el lápiz que tiene las fotos del evento.

5- Frasquitos de perfume personalizados. Elegantes y muy chic, los frasquitos con perfumes naturales o incluso con jabones naturales personalizados son muy atractivos. Pueden ir en cajitas de cartón personalizadas, en el caso del jabón, o personalizar la etiqueta del frasco en el caso del perfume. Los perfumes en crema, en lata, son también un buen regalo que marca la diferencia y resultan de lo más originales.

6- Tazas divertidas conmemorativas. Las tazas con asa, conocidas como mugs, son muy prácticas porque tienen mil usos. Pueden utilizarse para infusiones, pero la gente les da también otros usos divertidos, como portalápices informales e incluso pequeñas macetas para el cactus de la oficina. Será pues un regalo al que todo el mundo dará uso y que es muy divertido.