Una oficina con Feng Shui

El Feng Shui hay quien lo define como una filosofía de vida. Pero para la mayoría es una forma de decoración que busca la armonía y que las energías fluyan de forma positiva por la habitación y por la casa en general. También puede aplicarse en los despachos y, para los que lo practican, un despacho Feng Shui es clave para la concentración en el trabajo y para el éxito.

Para empezar, la luz es muy importante. El despacho debe de tener luz natural siempre que sea posible pero evitar que la ventana quede detrás del escritorio, ya que esto causará reflejos. Si no es posible evitarlo, un bonito estor japonés puede ayudar a regular la entrada de luz evitando que la pantalla se vuelva complicada de leer.

La luz del techo debe de ser media, sin resultar excesivamente intensa. Para el escritorio puede reforzarse con una lámpara de escritorio y también con lámparas de pie o de mesa para otras áreas de la habitación evitando así las sombras, que si a nadie le gustan en el Feng Shui son toda una carga negativa para la habitación.

Lo más importante de todo para este tipo de espacios es que el despacho quede mirando hacia la puerta. Es imprescindible poder ver quién entra en cada momento y que la persona que llegue vea la mesa en primer lugar. A los lados, puede haber otros espacios, como unos sofás con mesa central para reuniones más relajadas.

El camino desde la puerta hasta la mesa debe de estar despejado. Esto hará que la energía fluya correctamente pero también que las personas que vengan no tengan que sortear nada, ni adornos ni mesas de centro, para llegar hasta el escritorio. Todo será más fácil, la sensación resultará más agradable y la energía será más positiva.

Hay que decorar de forma minimalista. Los armarios para la documentación mejor con puertas y lo que queda a la vista siempre perfectamente ordenado. La decoración, la mínima pero exquisita y elegante para darle valor a la estancia. Una pequeña fuente de agua continua puede ayudar ya que todos los elementos deberían de estar presentes en el despacho.

Por último, las paredes blancas o en tonos muy claros ayudarán a crear sensación de luz, de espacio y un ambiente profesional en el que todo el mundo se va a sentir cómodo y bien recibido.