EL CUENTO DE NUNCA ACABAR

Uno de mis mejores amigos lleva sin poder usar la campana extractora de su cocina desde hace ya bastantes años y he de decir que toda la culpa es suya por ser un poco dejado. Pero también hay que decir que hace ya unos cuatro años había apalabrado con la tía de otro de sus amigos que ella le iba a conseguir una campaña extractora de segunda mano que funcionase a cambio de unos planos que a ella le hacían falta y que mi amigo se los podía hacer ya que es a lo que se dedica habitualmente.

 

Mi amigo lleva dándole la tabarra a su amigo porque nunca consigue ponerse de acuerdo con su tía para que le vaya a colocar la campana extractora que supuestamente ya le había conseguido pero entre los horarios de uno y de otro nunca concretan una fecha que les venga bien a los dos. Y lo peor de todo no es eso, un día mi amigo consiguió que la tía de su amigo fuese hasta su casa para ver como sería el cambio de la campana extractora y hacer unas mediciones y le convenció para que sacase la antigua campana extractora que ya no funcionaba. Pero no se la llevó y lleva allí molestando en el suelo de la cocina desde hace más de un año, porque decía que iba a ir a recogerla en su coche y eso fue algo que nunca sucedió. Me podría apostar a que la campana va a seguir allí por lo menos otro año más porque al ritmo que van no me sorprendería nada. Ya que conozco a la tía de su amigo y no es que me dé demasiada confianza, porque es de esas personas que quiere tener a todo el mundo contento pero que al final defrauda a casi todo el mundo.

Creo que lo más probable que suceda es que a mi amigo no le quede otra opción que buscar en internet una página que tenga Ofertas campanas extractoras baratas para ver si de una vez por todas consigue tener una campana extractora que funcione y que no se le llene la cocina de humo cada vez que tenga que cocinar.