PENSAR VISUALMENTE: EL LENGUAJE DE LA LUZ Y EL MOVIMIENTO

La fotografía moderna precisa de profesionales capaces de adaptarse a múltiples diseños de producción y de dotar a la luz de una determinada personalidad. Cumplir estas funciones requiere necesariamente de un profundo conocimiento y dominio de las cámaras de vídeo, la iluminación y la maquinaria de rodaje. Todos estos aprendizajes se reúnen en un master direccion fotografia Madrid impartido en el Centro Universitario TAI, dirigido a todos aquellos interesados en especializarse en un oficio artístico y apasionante que goza cada vez más de un mayor reconocimiento. 

En los inicios del cine los directores se ocupaban de todo el proceso de producción de una película. A medida que el interés y la demanda de los espectadores fueron aumentando, surgieron también novedosos recursos narrativos y técnicos, lo que produjo la diversificación y especialización de los puestos. Dentro de este contexto aparecen figuras como la del operador de cámara, encargado del trabajo que en la actualidad ocupa a dos departamentos completos, fotografía y efectos visuales. A medida que los oficios se van multiplicando en el ámbito cinematográfico, la figura del director de fotografía se va definiendo de forma más clara.

En la actualidad se asume que la labor de un buen director de fotografía consiste en aportar una visión personal a un producto audiovisual, lo que implica no solo un dominio técnico, sino también creativo. En palabras de Conrad Hall, el director de fotografía debe “pensar visualmente”, creando un nexo entre las imágenes y el guion. El director de fotografía crea un estilo propio a través del uso de los elementos principales: la luz y la composición.

Por un lado, el dominio de la luz transforma la percepción de los objetos, por lo que resulta imprescindible adecuarla a las intenciones del director de una película. Además, a través de la iluminación se crea una determinada atmósfera en una escena, ya sea de peligro, tensión, felicidad, tristeza, etc. Nuestras sensaciones ante las imágenes en movimiento están presididas por las intenciones del director de fotografía.

Por otro lado, la principal pieza de la composición es la puesta en escena, que comprende todos los elementos que están frente a la cámara, desde los actores hasta el decorado. No obstante, composición y puesta en escena no son sinónimos. Mientras que la primera se refiere a la disposición de los elementos en el campo de visión de la cámara y a lo largo del proceso de la toma, la puesta en escena se subordina a esta, es decir, es determinada por la misma. En síntesis, el uso de la luz y la definición de la composición marcarán el estilo de un director de fotografía, y, por tanto, el destino de una creación audiovisual.

Aunque el trabajo de un director de fotografía va siempre unido al del resto del equipo que interviene en una producción audiovisual, es indudable que su labor y marca personal son elementos que han adquirido cada vez mayor importancia y reconocimiento a lo largo de la evolución de la cinematografía. De todas estas cuestiones se ocupan los profesionales que imparten el Máster en Dirección de Fotografía y Cámara de TAI, donde el alumno aprenderá a manejar todos los elementos técnicos de la fotografía, así como a construir una identidad propia que le permita dotar de singularidad sus creaciones.

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